Tu piel es una playa
y yo caigo en redondo,
meciéndome en tus labios,
ahogándome en tus ojos.
Mi barco es una boca
encallada en tu pelo,
perdida entre las olas
de tu oceánico silencio.
Tu piel es una playa
y me entierro en la arena,
jugando a ser dos niños,
lejos de los problemas.
Tu piel es una playa
y nado y nado y todo,
con el cuerpo de espaldas,
llegándote hasta el fondo.
Tu piel es una playa
y trazo en ella líneas
sabiendo que mis lágrimas
las borrarán.
Tu piel es una playa
y moriré en la orilla,
mudo de la palabra,
mojado de por vida.
Rafael Eduardo
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sábado, 7 de septiembre de 2013
jueves, 25 de julio de 2013
Is love, sweet love
Qué es lo que necesita el mundo ahora
que llueven bombas en trombas a diario,
que la crueldad hasta se condecora,
que por matar gente optas a un salario.
Qué es lo que necesita el mundo ahora
que se mide un beso por si es rentable,
que la misma amistad se infravalora,
que no me escucharás por más que te hable.
Rafael Eduardo
martes, 28 de mayo de 2013
Historia de un romance que fue.
Escondidos siempre fueron los besos.
Las caricias prohibidas, evitando miradas.
Roces discretos mientras todo nos temblaba.
Miradas de repaso que lo dijeron todo.
Carreras en la noche para llegar a la azotea.
Llantos del sentir que acompañaban la música.
Juegos en la entrepierna precedían mi orgasmo.
Todo fue, y habrá sido siempre.
Ana Pecado
jueves, 3 de enero de 2013
lunes, 31 de diciembre de 2012
Diálogo
Lo primero de todo:
quiero que tengas claro
que tú eres como el oro
y te quiero a mi lado.
Dices que soy oro, y este,
cual fuego brilla y arde...
No gusto si eso sientes
pues más luce el diamante.
Pues me serás diamante,
la más preciosa piedra.
Ansiada en todas partes,
buscada en toda tierra.
Dices que soy diamante,
no quiero serlo, no...
¿Para cuando te canses
pudrirme en un cajón?
Pues me serás el sol,
la luz incandescente.
El más puro calor
que perpetuamente hierve.
¿Dices que soy sol? mira:
no me hace estar conforme,
de mí te olvidarías
al irme en cada noche.
...
Podrías serlo todo,
desde principio a fin.
Da igual sol, diamante, oro...
si siento amor por ti.
Rafael Eduardo
quiero que tengas claro
que tú eres como el oro
y te quiero a mi lado.
Dices que soy oro, y este,
cual fuego brilla y arde...
No gusto si eso sientes
pues más luce el diamante.
Pues me serás diamante,
la más preciosa piedra.
Ansiada en todas partes,
buscada en toda tierra.
Dices que soy diamante,
no quiero serlo, no...
¿Para cuando te canses
pudrirme en un cajón?
Pues me serás el sol,
la luz incandescente.
El más puro calor
que perpetuamente hierve.
¿Dices que soy sol? mira:
no me hace estar conforme,
de mí te olvidarías
al irme en cada noche.
...
Podrías serlo todo,
desde principio a fin.
Da igual sol, diamante, oro...
si siento amor por ti.
Rafael Eduardo
martes, 25 de diciembre de 2012
Irreemplazable mujer.
Una sonrisa escondida bajo su inocencia.
Es juventud pero irradia lo vivido.
Pocos son capaces de adivinar su luz.
Sólo a quienes llaman ciegos pueden verla.
Acompaña aún lejos y rodeada por cientos...
Su triste mirada transmite... su irreemplazable calidez.
Su frágil tez despista su fuerza.
Su desnudo sorprende curvas sin fin que llevan al va y ven.
Él teme su pasión, su dulzura y su inocente mirada envolvente.
Nadie supo desnudarla de aquella forma.
Ana Pecado
jueves, 29 de noviembre de 2012
Tu abisal mirada
En las profundas entrañas
de la sangre de la tierra
los colores tornan negros.
No se sabe lo que encierran,
quizá fósiles vivientes,
quizá una ciudad perdida,
hay demasiados misterios
en la nada sumergida.
Y así, siento que en tus ojos
súbito este abismo brota,
y ahogándose palabras
noto que mi mente flota.
Es cómodo, inexplicable,
suspenderse en el vacío
de este negro tan profundo
de tus ojos y los míos.
Y son tantos los secretos
escondidos en el mar,
que sin verse están ahí,
—pues habrá que bucear...—
Bucear en tu mirada,
sumergirme en tus pupilas,
dejar atrás la córnea,
llegar al abismo que hilas
con ocultos sentimientos
que forman esta marea,
oscura y desconocida,
donde escondes qué deseas.
Quiero, deseo perderme
en tus más hondas entrañas
Eso sí... tú me acompañas.
Rafael Eduardo
sábado, 24 de noviembre de 2012
Un grito ahogado.
Un grito ahogado nos hizo escapar de quienes espían.
Llévame lejos de sus ropas y castidad.
Ya cicatrizaron aquellas heridas.
Quiero vestir mi piel y prestarte mis ganas lejos del mundo.
No temo nada si no cesas tus caricias.
Mi deseo no se apaga y el tuyo quizás lo eche en falta.
Sigue meciéndome en sueños con tu cuerpo.
No quise despertarte nunca y haré que tu sueño continúe.
Yo seguiré despertando agitada a tu lado, pero siempre en silencio.
Ana Pecado
jueves, 4 de octubre de 2012
Una lágrima está aqui, y es tuya.
Sólo un vientre la hace volver,
sólo un camino la guía.
Ella sabe lo que quiere.
No dejes que el miedo la llame,
déjala volver.
Aleja la herida que en ella se esconde.
Negativas,
rechazo,
indiferencia...
Nada esperas que devuelva su cicatriz.
Salta sin miedo a caer,
agárrate al arte que desprenden.
Aléjate sin más.
Acerca al abrigo tus miedos.
Guárdalos,
aprende,
témplala...
¿Nada esperas que devuelva su cicatriz?
Si no deseas, desiste.
Aguarda entre sábanas su vuelta.
Pero si no deseas, deja de esperar.
La cicatriz ya se cerró.
Tu no estabas.
Ana Pecado
Si volara
Por más lejos que te encuentres,
imposible a mi visión,
ten bien presente y comprende
que como el gigante Sol
que a tantos años luz hierve,
iluminas tú mi yo
haciendo que te recuerde.
Eres tú como el amor,
no se ve, pero se siente,
y que no hay distancia, no
que nos diste para siempre.
Pese a sentirte lejana
e intangible a mi notar,
dentro de mí estás atada,
nunca me abandonarás.
Sentimiento que no acaba
como en los mares la sal,
si poseyese dos alas
y volara cual rapaz,
saltaría de las ramas,
dejaría todo atrás.
Me repito, si volara.
Rafael Eduardo
viernes, 3 de agosto de 2012
Amor cortés
Amor a escondidas, amor cortés.
Pecado es tocarte,
cuando entre sabanas se perdió...
Mentiras baratas que disimulan mi
pasión.
Es húmeda la noche de Julio contigo y
sin ti.
Volvemos a jugar a solas.
Amor a escondidas, amor cortés.
Jugábamos a soñar sin miedo, a sentir,
cuando en nuestras manos se palpaba
lo improbable.
Tú mi vestido y yo el porvenir.
lunes, 23 de julio de 2012
Cuando el amor es lo que queda...
...yo quiero que se enciendan las farolas y alumbren la acera que estoy limpiando para que pases.
Ana Pecado
Ana Pecado
jueves, 5 de julio de 2012
Acompáñame siempre
Sólo te pido que me acompañes
como las estrellas a la luna,
no faltes por donde quiera que ande,
se visible incluso hasta en la bruma.
No te escondas, no me evites, no,
que nos unen lazos irrompibles,
estate siempre a mi alrededor
ya sea en desiertos o en jardines.
Que no falte nunca tu palabra
grata a la vista como al oído,
no importa dónde, sólo dala.
Mañana en el mangle. Hoy entre olivos.
¡En la más alta montaña
o en el fondo submarino!
Impregna mis aires con tu esencia
asesina como milagrosa,
pues bien iluminas ¡o hasta incendias!
pupilas si a los ojos te asomas.
Nunca desaparezcas del todo,
colma mis pulmones si respiran,
brota de los labios, de los poros
y guía mis pasos si caminan
Quédate siempre, siempre a mi lado,
cuando rebrote en el alba el sol,
cuando se marchite en el ocaso
y el cielo se integre al exterior.
Muéstrame dónde está tu halo
¡con tu silencio! o tu voz...
Rafael Eduardo
viernes, 29 de junio de 2012
Olvido.
Calmando sentidos,
vuelvo a llantos sin abrigo.
Olvido tu tacto, alejando mi oído,
pero tu voz a lo lejos, los deja intranquilos.
Ana Pecado
lunes, 11 de junio de 2012
¡Ay, Pasión!
Sin más
que vacío,
lleno
días de nostalgia con nada.
Ansío
tu mirada tímida y espabilada,
que me
deja saber y ser deseada.
Estudio
tu ser desde lejos en bragas,
siendo
en frasquito tu huella enmarcada.
Ni
lejos, ni cerca, y solo con ansia,
despierto
el aliento, pensándote, zángana.
Tiemblen
los ojos que dan de abrigo,
tiemblen
las manos que buscan castigo.
Prohibido
tu ser señora que apaga
las
frías haciendas de oro, baratas.
Envidio
caricias egoístas, ignoradas,
que me
dejan desear, sabiendo de mis ganas.
Ana Pecado
domingo, 27 de mayo de 2012
Bragas por palabras
Traté, tonto, quitarte las bragas con palabras.
La primera vez que rompieron mi corazón.
Así pues, tú, ten bien presente siempre que te abras
que aunque fui iluso, hoy musa, no rehúso de este don.
Pasarás de cama en cama sin que pertenezcas
a ninguna. Yo lloré tu nombre en mi almohada.
Y entre sábanas ásperas, al tiempo que crezcas
sabrás que da igual la noche; importa la alborada
Musa hoy, en este poema; pero en ninguno más,
cuando la poesía acabe, otra cosa serás.
Rafael Eduardo
viernes, 27 de abril de 2012
martes, 17 de abril de 2012
Si vienes a verme.
Si vienes a verme, te regalo un beso.
Sólo, si vienes a verme.
Si dejas de pensarme y empiezas a creerme,
verás esos viajes vestidos de miradas,
que pisados por triviales abrazos hicimos cortos.
Si dejas de imaginar y sientes,
sabrás que el beso esperado es tu felicidad que acaricia mis labios,
los que te mecen y te arropan dormido.
Sólo si vienes a verme, te regalo un beso.
Sólo, si vienes a verme.
Ana Pecado: Imagen y poesía
domingo, 8 de abril de 2012
Quizás vistamos páginas de blanco.
... quizás de un soplo de brisa fresca.
Quizás sabiendo cual es el gesto a
sentir.
En una mañana o una noche,
solo quizás...
En una mañana o una noche,
solo quizás...
Ana Pecado: Imagen y poesía
domingo, 25 de marzo de 2012
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