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martes, 30 de julio de 2013

Diálogos de un débil y abstracto hombre.








Mama, ¿estás ya cansada de la vida?

No te preocupes más por mi. 

Estoy en el autobús en dirección contraria a la realidad.

Te preocupas mucho por tu hijo.

 Tu y tu sombra... sois tan grandes.

Tan bonita es tu sombra.

Gracias a tu protección he bebido un vaso de agua y he comido un plato de comida.

Perdona que haya robado y me haya hecho pis en la escalera porque no aguantaba más.

Ahora te colgaré y pediré mil perdones. 

Tengo media hora para desaparecer.

Perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón...





Autor: "anónimo pasajero del autobús de la vida"


martes, 11 de junio de 2013

Perdió el aliento "Zaratustra".


Respire en calma señor que su aire se aleja.
Recupere el aliento con serena aún tristeza.
Baje de la colina a practicar con certeza
y comparta su don, su enseñanza, su agudeza.

Cuando menos lo espere pasará su calvario
todo cambiará y quedará en discernimiento diario.
Crecerá su carisma y volará aún más alto.
Pero le echaremos de menos, así que baje un rato.






Ana Pecado

domingo, 21 de octubre de 2012

Soplan...


-No te pongas profunda que no nos vamos.
-No nos vayamos para no dejar de serlo.
-¿Sabemos cuánto tiempo nos queda?
-Nada ni nadie nos va alejar de este soplo.
-¿Qué soplo?
-El que hace que las ramas de los arboles se muevan para dejarme oirlas cantar.
-¿Siempre te cantan a ti?
-Sólo a quien sabe que cantan y regalan.
-Yo quiero oírlas regalar.
-Pues creetelas y ellas siempre estarán ahí. Nunca te dejan.






Ana Pecado

martes, 25 de septiembre de 2012

Mi amigo no nació, no le dejaron.






No llegó a nacer, en cambio, supo que sentía vergüenza y vergüenza le daba sentir la misma. 
Pensando el día en que no os oyó... ¡No pudo siquiera escucharos! 
Incluso intentaba hablar pero nadie se percató de su llanto, de su súplica. 
Él no llegó a nacer.

Me pregunto quien es mi amigo. 
A veces, incluso pienso que no-es.
Pero yo sé que es mi amigo, que intentó hablar, que quiso escuchar, quiso tocar y quiso besar.
Pero nunca pudo.
Él no llegó a nacer.



Ana Pecado

(No vayan a lo fácil amigos, dejen volar su imaginación)