viernes, 16 de noviembre de 2012

¡Qué raro está el cielo cuando está verde!



Además, no entiendo que les pasa a los gatos cuando van por la calle andando a dos patas. 
¿Lo hacen porque se creen mejores que el resto?
¿Y no te has fijado? Los abuelos y abuelas nos tienen engañados.
Fingen. La tensión y el azúcar son enfermedades inventadas, en realidad son una patraña para pasar el día sin hacer nada. Así tienen una chacha para que les limpie y haga de comer, son muy listos.
Bueno, y el machismo... otra invención. 
En realidad los hombres siempre han sabido que la mujer es superior, o eso creen ellos, pobres. 
Siempre tan sumisos...
¡¡¡QUE COSAS!!!
Y pobre de ti que seguramente ni te habías enterado de estas cosas.
Pero claro.. eres un hombre.
Mira, nosotras las mujeres queremos cuidar de ti, así que lo mejor para no pasar malos ratos es que solo pienses en el sexo y en darnos mucho placer siempre.
De esa forma no tendrás más preocupaciones.
Tu sólo acarícianos siempre que puedas, y con nuestro permiso, por supuesto, todo el cuerpo.
Haznos un traje de saliva, cuando la ocasión lo requiera.
Cuando sepas que el grado de humedad aumenta más de lo normal, pues nos tocas el cuerpo como si llevases años sin ver ni tocar a una mujer, que nunca viene mal. 
Finges que se te agita la respiración. ¡Y si nos empotras contra la puerta mejor, que suena fuerte!
Ahora descansa y no te preocupes por nada más cariño.
Deja que nosotras pensemos por ti.



De alguna forma había que remontar.


Ana Pecado


domingo, 11 de noviembre de 2012

Y ni sabrás que va por ti


Entre el humo de un cigarro
como el barro te consumes
ante un agua que es un llanto,
y así de lunes a lunes.

     Las estrellas de tu cielo
     ya dejaron de brillar.
     Tu amor fue como un destello:
     impactante, mas fugaz.

          Malherido y derrotado
          entre esencia gaseosa...
          ¡es el humo puro llanto
          que cambió ojos por tu boca!

               Que los besos fueron sueños,
               muy dulces mientras se tienen,
               pero en cuanto estás despierto
               la realidad te hiere.

          Quizá por eso prefieras,
          como tantos, evitar
          el mundo que te rodea,
          ¡con el que te estrellarás!

     Y ya fluctúa sinuoso
     e intocable el dragón gris,
     causándote mil destrozos
     sin que brote el carmesí.

A mí me parecen gritos
condensados en el aire
que atraviesan triste filtro
en vez de cuerdas vocales.

     Son estos gritos de auxilio
     rotos en notas inertes,
     danzan en aires con vicio
     y llorando a mares siempre.

          Tan espeso y tan ligero
          como amor y odio tal vez.
          Irregular alza el vuelo
           para hacerte perecer.





Rafael Eduardo

martes, 6 de noviembre de 2012

Todo sigue igual menos...







Si miro tras el cristal, lo siento.
Me veo reflejada en el espejo y lo veo.
Escucho sonrisas, veo sonrisas.
Escribo e imagino la melodía de mis palabras.
Cada mañana me despierta la misma banda sonora y me encanta.

Puedo pensar con claridad.
Y sé que ahora imaginas mi sonrisa.
No te preguntes por qué, no es necesario.
Sólo busca sentirlo, verlo, imaginarlo, escucharlo.

Despierta, yo ya salgo del sueño.
Quien sabe... A lo mejor incluso es real.



Ana Pecado


domingo, 21 de octubre de 2012

Soplan...


-No te pongas profunda que no nos vamos.
-No nos vayamos para no dejar de serlo.
-¿Sabemos cuánto tiempo nos queda?
-Nada ni nadie nos va alejar de este soplo.
-¿Qué soplo?
-El que hace que las ramas de los arboles se muevan para dejarme oirlas cantar.
-¿Siempre te cantan a ti?
-Sólo a quien sabe que cantan y regalan.
-Yo quiero oírlas regalar.
-Pues creetelas y ellas siempre estarán ahí. Nunca te dejan.






Ana Pecado

jueves, 4 de octubre de 2012

Una lágrima está aqui, y es tuya.



Sólo un vientre la hace volver,
sólo un camino la guía.
Ella sabe lo que quiere.
No dejes que el miedo la llame,
déjala volver.
Aleja la herida que en ella se esconde.
Negativas,
              rechazo,
                                 indiferencia...

Nada esperas que devuelva su cicatriz.

Salta sin miedo a caer,
agárrate al arte que desprenden.
Aléjate sin más.
Acerca al abrigo tus miedos.
Guárdalos,
                 aprende,
                                    témplala...

¿Nada esperas que devuelva su cicatriz?
Si no deseas, desiste.
Aguarda entre sábanas su vuelta.
Pero si no deseas, deja de esperar.
La cicatriz ya se cerró.

Tu no estabas.







Ana Pecado




Si volara

Por más lejos que te encuentres,
imposible a mi visión,
ten bien presente y comprende
que como el gigante Sol
que a tantos años luz hierve,
iluminas tú mi yo
haciendo que te recuerde.
Eres tú como el amor,
no se ve, pero se siente,
y que no hay distancia, no
que nos diste para siempre.

Pese a sentirte lejana
e intangible a mi notar,
dentro de mí estás atada,
nunca me abandonarás.
Sentimiento que no acaba
como en los mares la sal,
si poseyese dos alas
y volara cual rapaz,
saltaría de las ramas,
dejaría todo atrás.
Me repito, si volara.

Rafael Eduardo